De acuerdo con la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología, entre las enfermedades alérgicas más comunes están:
Rinitis alérgica: También conocida como "fiebre del heno", ocurre cuando se respira algo a lo que se es alérgico provocando que la parte interna de la nariz se inflame. Esta enfermedad se caracteriza por estornudos, congestión, picazón y goteo de la nariz, además de ojos que pican y lagrimean. Es provocada por alergenos como la caspa de animales, hongo de interior, excrementos de cucarachas y ácaros del polvo doméstico; así como también por polen de árboles, hierbas y arbustos, o moho que se transporta por el aire.
Asma: Es una enfermedad pulmonar crónica que se caracteriza por tos, pecho apretado, dificultad y silbidos para respirar. Los síntomas de asma pueden desencadenarse por alergenos u otros estímulos no alérgicos, tales como las infecciones de las vías respiratorias, el aire frío o el humo del tabaco.
Sinusitis y otitis media: Enfermedades alérgicas comunes que a menudo se derivan de la rinitis alérgica. La sinusitis es una inflamación de los senos nasales, que son cavidades huecas dentro de los huesos de los pómulos, que se hallan alrededor de los ojos y detrás de la nariz. Entre sus principales síntomas destacan: Secreción nasal espesa y de color amarillo verdoso, goteo postnasal de mal sabor, tos, congestión y dolor de cabeza, nariz tapada; inflamación facial, dolor de muelas, fatiga y fiebre esporádica. Mientras que la otitis media es una infección común de los oídos, caracterizada por la inflamación y dolor debido a la acumulación de líquido y mucosidad que no pueden salir. De alta frecuencia en niños en edades tempranas, algunas de las señales de la enfermedad son que el niño se frota o tira de las orejas, llora más de lo normal, le sale líquido del oído, no oye bien o tiene problemas de equilibrio.
Dermatitis atópica: También llamada eczema, los síntomas de este trastorno alérgico de la piel son picazón, enrojecimiento y escamas o peladuras en la piel. Esta irritación se presenta generalmente en bebés, pero puede ocurrir más adelante en quienes tengan antecedentes personales o familiares de asma o rinitis alérgica.
Urticaria y angioedema: La urticaria consiste en ronchas rojas que pican y aparecen en la superficie de la piel. Pueden producirse en grupos y variar de tamaño, así como pueden ser crónicas o agudas, apareciendo y desapareciendo sin razón. Entre los factores desencadenantes de la urticaria aguda cabe mencionar la infección o ingestión de algunos alimentos o medicamentos. A menudo el angioedema acompaña a la urticaria y se trata de una inflamación que no pica en las capas más profundas de la piel.
Anafilaxis: Es una reacción alérgica fuerte, generalmente causada por sustancias que se inyectan o ingieren, como algunos alimentos y medicamentos, picadas de insectos y látex. Los síntomas pueden abarcar una sensación de calor, rubor, hormigueo de la boca, una irritación roja que pica, sensación de mareo, falta de aliento, estornudos fuertes, ansiedad, dolores de estómago o uterinos, vómito y diarrea. Y en casos graves, una caída de la presión arterial, pérdida del conocimiento y shock. Sin el tratamiento inmediato -una inyección de epinefrina (adrenalina) y atención experta-, la anafilaxis puede ser fatal.