El cáncer
PARA ENTENDER EL CÁNCER...
El cuerpo humano está formado por millones de células que se reproducen a través de un proceso llamado división celular. En condiciones normales, este proceso es ordenado y controlado y es responsable de la formación, el crecimiento y la regeneración de los tejidos saludables del cuerpo.
Hay diversas situaciones que pueden perturbar este comportamiento de las células, tales como: agentes ambientales (como el alquitrán y otros contaminantes inhalados en el humo del cigarro, por ejemplo, o los rayos ultravioleta presentes en los rayos solares en mayor cantidad a ciertas horas del día); agentes biológicos (se sabe que la infección por el virus que causa las verrugas genitales es un factor que predispone al cáncer del cuello del útero) o incluso predisposiciones genéticas vinculadas a trastornos hormonales (hay ciertos tipos de cáncer de mama que dependen de alteraciones en la respuesta del organismo a las hormonas femeninas, y estas alteraciones pueden ocurrir más frecuentemente en la misma familia). Estos y otros factores causan una “metamorfosis”, esto es, un cambio en el patrón de comportamiento de ciertas células, que técnicamente se llama carcinogénesis. Estas células pierden la capacidad de limitar y controlar su propio crecimiento y se multiplican muy rápido y sin ningún control.
El resultado de ese proceso desordenado de crecimiento celular es la producción de lo que se conoce como tumor. Podemos dividir los tumores en:
Tumor benigno - las células de este tumor crecen lentamente y se diferencian (semejantes a las del tejido normal). Por lo general se pueden extraer totalmente a través de la cirugía y, en la mayoría de los casos, no vuelven a crecer.
Tumor maligno - las células de este tumor crecen rápidamente, tienen un aspecto indiferenciado, es decir, no son semejantes a las células que les dio origen y por eso no respetan la estructura ni las funciones del órgano donde crecen. Además de eso, son capaces de invadir estructuras cercanas y diseminarse a diversas regiones del organismo. Éste es el patrón de comportamiento de la mayoría de los cánceres.
EL CÁNCER
El cáncer, también conocido como tumor maligno, puede definirse como un grupo de enfermedades que tienen como característica principal el crecimiento desordenado de las células de nuestro cuerpo y la consiguiente pérdida parcial de la función del órgano afectado.
Además de esto, algunos tipos de células que sufren carcinogénesis tienen la propiedad de diseminarse a través del torrente sanguíneo y de los vasos linfáticos, produciendo las llamadas metástasis, que en verdad son una especie de “hijos” del tumor primario, en otro órgano o tejido.
Las metástasis también pueden invadir órganos y tejidos circunvecinos por continuidad, causando graves daños a estos órganos y tejidos.
Algunos tumores, como el de la tiroides, por ejemplo, puede ser lo que se llama un tumor funcional. Es decir, es un crecimiento anómalo de células de la glándula que produce las hormonas tiroideas.
Con el exceso de crecimiento de las células, hay también un exceso de producción de estas hormonas. La mayoría de los cánceres invaden o se vuelven metastáticos, pero cada tipo específico tiene características clínicas y biológicas, que se deben estudiar para un adecuado diagnóstico, tratamiento y seguimiento. En suma, cada caso es diferente.
Aún con relación al cáncer...
Debido a las diferentes células existentes y componentes del cuerpo humano, el cáncer se puede presentar en diferentes tipos. Podemos entonces, dividirlos en tumores sólidos y neoplasias hematológicas. Los tumores sólidos son:
• Carcinoma - el cáncer se origina en los tejidos epiteliales de revestimiento o en la formación de las glándulas. (Ejemplos de revestimiento: piel, mucosa de las vías aéreas, mucosa del tubo digestivo y ejemplos de glándulas: tiroides, mama y próstata).
• Sarcoma - son tumores que tienen origen en las células de los huesos, músculos, grasa, tendones o vasos sanguíneos.
• Melanoma - tumores formados por células que producen el pigmento de la piel.
• Tumores de células germinativas - tumores formados por células de los órganos reproductores (testículos y ovarios).
• Tumores del sistema nervioso - tumores formados a partir de las células del sistema nervioso.
Leucemias y linfomas:
Son enfermedades malignas en las que las células de la sangre adoptan un comportamiento anormal de crecimiento e indiferenciación que llevan a la pérdida de parte de las funciones desempeñadas por la sangre. Es común que estas enfermedades se presenten con un aumento de tamaño de los ganglios, bazo o hígado y por cuadros de infecciones repetidas o sangrados. Por la propia naturaleza de las células que están presentes en la sangre, desde su inicio se manifiestan en varias partes del cuerpo. Los órganos más frecuentemente involucrados en este proceso son: sangre, médula ósea, ganglios linfáticos, bazo e hígado.
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