Diagnóstico y estadio
DIAGNÓSTICO
Una de las mayores oportunidades de curación en la mayoría de los cánceres es la detección oportuna. Hay varios procedimientos muy sencillos que se deben incorporar en la rutina de la vida de las personas y que ayudan a detectar a tiempo los tipos más comunes de cáncer. La autoexploración de mamas, por ejemplo, es una medida práctica y eficiente para aumentar las probabilidades de curación de muchas mujeres. En consultas ginecológicas de rutina, la realización del examen de detección del cáncer del cuello uterino (Papanicolau) también es un procedimiento sencillo que tiene un enorme impacto sobre el éxito del tratamiento. En los hombres, el examen de la próstata después de los 40 años de edad es obligatorio y una de las grandes oportunidades de curación de uno de los cánceres más comunes. El examen proctológico, que es el tacto rectal tanto en hombres como en mujeres después de los 40 años de edad también es otro procedimiento diagnóstico que trae inmensos beneficios en la lucha contra el cáncer de recto y cáncer de próstata en el caso de los hombres.
Pero si no se llevan a cabo estos procedimientos o si ocurre un cáncer menos común y que solamente se detecta con la presencia de síntomas, en primer lugar, el médico utilizará diferentes recursos técnicos: radiografías, ultrasonografías y exámenes de laboratorio, entre otros, para identificar el tipo de cáncer. Casi siempre es necesaria la toma de una pequeña muestra de tejido del órgano del que se sospecha para su estudio, un procedimiento denominado biopsia. De este fragmento del tejido u órgano se hace un análisis anatomo-patológico. A través de un estudio microscópico se pueden reconocer cuáles son las células originales del cáncer y la naturaleza de la enfermedad.
ESTADIOS
Es el procedimiento que permite evaluar el grado de avance que alcanzó la enfermedad y establecer la mejor estrategia de tratamiento. Comienza con el examen anatomo-patológico e incluye el análisis de los resultados de las radiografías, tomografías, resonancia nuclear magnética y ultrasonografías, entre otras. Para los casos de neoplasias hematológicas, los exámenes más frecuentemente solicitados son una biopsia de médula ósea (porción de células germinales de la sangre que se encuentra en el interior de los huesos largos) y un mielograma (análisis microscópico del tejido extraído de la médula ósea).
Clasificación:
Estadio local o inicial
La enfermedad se encuentra localizada, generalmente restringida al órgano de origen, sin metástasis. En gran parte es curable con medidas locales, como cirugía o radiación.
Estadio regional
El cáncer se extiende hacia afuera del órgano de origen, pero mantiene la proximidad, como en ganglios linfáticos, por ejemplo. Muchas veces es curable con medidas locales (cirugía y radiación), y muchas veces necesita de tratamiento de quimioterapia, generalmente después de la cirugía (quimioterapia adyuvante).
Estadio regional extenso
Se extiende hacia fuera del órgano de origen, atravesando varios tejidos. Por lo general es imposible extirparse quirúrgicamente, debido al riesgo de estructuras anatómicas delicadas como arterias, nervios y órganos. El tratamiento local o sistémico depende de las características del tumor. El uso de quimioterapia preoperatoria (neoadyuvante) puede reducir el tamaño de estos tumores permitiendo que se extirpen a través de cirugía, lo cual mejora las probabilidades de curación.
Estadio avanzado
Se disemina por el cuerpo a través de metástasis. Puede involucrar a la médula ósea y múltiples órganos. Rara vez es curable, salvo algunos tipos de neoplasias que responden bien a la quimioterapia convencional o incluso a las quimioterapias de altas dosis. El tratamiento de estos casos tiene como objetivo la manutención de la mejor calidad de vida posible durante el resto de la vida del paciente.
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