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TRASTORNOS DEL CEREBRO Y DEL SISTEMA NERVIOSO
CAPITULO 60
Exploración neurológica y pruebas diagnósticas
La exploración neurológica revelará
los trastornos del cerebro, nervios, músculos y médula
espinal. Los principales componentes de la exploración neurológica
consisten en la historia clínica, la evaluación del estado
mental, la exploración física y, si está indicado,
la selección de pruebas diagnósticas. A diferencia del
examen psiquiátrico, que valora las manifestaciones de la conducta
del individuo, la evaluación neurológica requiere una
exploración física. No obstante, una conducta anormal
es a menudo un indicativo del estado físico del cerebro.
Historia clínica
Antes de la exploración física y de
la selección de pruebas diagnósticas el médico
entrevista al paciente para obtener su historia clínica. Solicita
al paciente que describa con precisión la intensidad, la distribución,
la duración y la frecuencia de un síntoma y que le explique
si puede desarrollar las tareas diarias de rutina. Los síntomas
neurológicos pueden incluir dolores de cabeza, dolores en general,
debilidad, falta de coordinación, trastornos sensitivos, desvanecimiento
y confusión.
Durante la conversación, el paciente debería
también informar al médico acerca de enfermedades o intervenciones
quirúrgicas presentes o pasadas, antecedentes familiares con
alguna enfermedad grave, si es alérgico y qué medicamentos
está tomando actualmente. El médico puede, además,
preguntarle si ha tenido dificultades en las tareas del hogar o en el
trabajo o si ha sufrido la pérdida de alguien allegado, dado
que tales circunstancias pueden afectar a la salud y a la capacidad
para afrontar enfermedades.
Evaluación del estado mental
La historia clínica proporciona información
útil acerca del estado de salud mental de la persona. Sin embargo,
suelen necesitarse pruebas específicas para definir el estado
mental y diagnosticar el problema que afecta a los procesos mentales.
Exploración física
Cuando el médico realiza la exploración
física como parte de la exploración neurológica
es habitual que haga una revisión completa de los sistemas orgánicos,
poniendo especial énfasis en el sistema nervioso. Se examinan
los nervios craneales, los nervios motores, los nervios sensitivos y
los reflejos, al igual que la coordinación, la postura, el equilibrio,
la función del sistema nervioso autónomo y el flujo de
sangre al cerebro.
Pares craneales
El médico examina la función de cada
uno de los 12 nervios craneales (pares craneales) que están directamente
conectados al cerebro. Un nervio craneal puede resultar afectado en
cualquier punto de su trayecto como consecuencia de lesiones, tumores
o infecciones y, por lo tanto, es necesario determinar la localización
exacta del daño.

Nervios motores
Estos nervios activan los músculos que se
controlan conscientemente (los que producen movimiento, como los músculos
de la pierna que se utilizan al caminar). La lesión de un nervio
motor puede causar la debilidad o la parálisis del músculo
que inerva. La falta de estímulo a los nervios periféricos
es también la causa del deterioro muscular (atrofia). El médico
realiza una inspección para detectar la presencia de atrofia
muscular y, a continuación, valora la fuerza de varios músculos,
solicitando a la persona que los flexione y extienda contra resistencia.
Nervios sensitivos
Conducen al cerebro información acerca de
la presión, el dolor, las sensaciones de calor y frío,
de vibración, la posición de las partes del cuerpo y la
forma de los objetos.
Se comprueba si existe pérdida de sensibilidad
en la superficie del cuerpo. El médico se concentra habitualmente
en el área en que la persona refiere una sensación de
entumecimiento, de hormigueo o de dolor. Para ello utiliza primero una
aguja y luego un objeto redondeado para determinar si la persona percibe
la diferencia entre el pinchazo y la presión. También
se pueden realizar pruebas de la función de los nervios sensitivos
aplicando una leve presión, calor o vibraciones. La capacidad
de discernir la posición se examina solicitando al paciente que
cierre los ojos y mueva los dedos de las manos y luego los de los pies,
hacia arriba y hacia abajo, pidiéndole que identifique tales
posiciones.

| El reflejo de Babinski |
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Reflejos
El reflejo es la respuesta automática a un
estímulo. Por ejemplo, cuando el tendón situado debajo
de la rótula se golpea suavemente con un martillo de goma la
parte inferior de la pierna se flexiona. Este reflejo rotuliano (uno
de los reflejos tendinosos profundos) aporta información acerca
del funcionamiento del nervio sensitivo, su conexión con la médula
espinal y del nervio motor que sale de ésta hacia los músculos
de la pierna. Este arco reflejo sigue un circuito completo, desde la
rodilla a la médula espinal y de vuelta a la pierna, sin la intervención
del cerebro.
Entre los reflejos que se exploran con más
frecuencia está el rotuliano, un reflejo similar en codos y tobillos
y el reflejo de Babinski. El reflejo de Babinski se realiza estimulando
la parte lateral de la planta del pie con un objeto redondeado. Normalmente
los dedos del pie se curvan hacia abajo, excepto en bebés menores
de 6 meses. En cambio, si el dedo gordo del pie se extiende y los otros
dedos se extienden y abren formando un abanico, puede ser síntoma
de una anomalía en el cerebro o en los nervios motores que van
del cerebro a la médula espinal. Se pueden realizar otras pruebas
de acciones reflejas para valorar funciones neurológicas específicas.
El arco reflejo
El arco reflejo es la vía que sigue
un reflejo nervioso. Un ejemplo es el reflejo rotuliano.
1. Un golpe en la rodilla estimula los receptores sensitivos
y genera la señal nerviosa.
2. La señal recorre la vía del nervio hasta la
médula espinal.
3. En la médula espinal se transmite la señal
del nervio sensitivo al nervio motor.
4. El nervio motor envía la señal al músculo
del muslo.
5. El músculo se contrae y flexiona la rodilla.
El reflejo completo se produce sin la intervención del
cerebro.
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Coordinación, postura y marcha
Para valorar la coordinación, el médico
solicita que la persona se toque primero la nariz con el índice
y a continuación que toque el dedo del médico, repitiendo
estas acciones con rapidez. También puede solicitarle que se
toque la nariz, primero con los ojos abiertos y luego con los ojos cerrados.
El médico puede pedir al paciente que se quede inmóvil
de pie con los brazos extendidos y a continuación que abra los
ojos y empiece a caminar. Estas acciones valoran los nervios motores
y sensitivos al igual que la función cerebral. Así mismo
pueden realizarse pruebas complementarias.
Sistema nervioso autónomo
Una anormalidad del sistema nervioso autónomo
(involuntario) puede causar problemas como una caída de la presión
arterial (hipotensión) al ponerse de pie, falta de sudación
o problemas sexuales (dificultad para iniciar o mantener la erección).
Una vez más, el médico puede realizar una serie de pruebas
como medir la presión arterial cuando la persona está
sentada e inmediatamente después de que se ponga de pie.
Irrigación sanguínea del cerebro
Un estrechamiento grave de las arterias que irrigan
el cerebro comportará el riesgo de un ictus para el individuo
afectado. El riesgo es mayor en las personas de edad avanzada o aquellas
con hipertensión, diabetes o enfermedades de las arterias del
corazón. Para valorar las arterias, el médico coloca el
fonendoscopio sobre las arterias del cuello y trata de percibir el ruido
(soplo) que produce el paso forzado de la sangre a través del
área en que se produjo el estrechamiento. La valoración
precisa requiere pruebas más sofisticadas, como la ecografía
Doppler o la angiografía cerebral.
Procedimientos y pruebas diagnósticas
El médico puede solicitar que se realicen
pruebas específicas para confirmar el diagnóstico sugerido
por la historia clínica, la evaluación del estado mental
y la exploración física.
Punción lumbar
Para obtener una muestra de líquido cefalorraquídeo
se realiza una punción lumbar, insertando una aguja en el canal
espinal que recorre el interior de las vértebras. El procedimiento
se realiza habitualmente en menos de 15 minutos y no requiere anestesia
general. Normalmente, el líquido cefalorraquídeo es transparente
e incoloro, pero varios trastornos pueden hacer que cambie de aspecto.
Por ejemplo, la presencia de glóbulos blancos o de bacterias
en el líquido cefalorraquídeo le confieren una apariencia
turbia y sugieren una infección del cerebro o de la médula
espinal (como la meningitis, la enfermedad de Lyme u otra enfermedad
inflamatoria).
Los valores elevados de proteínas en el líquido
suelen ser síntoma de un tumor medular o un trastorno agudo de
los nervios periféricos, como una polineuropatía o el
síndrome de Guillain-Barré. La presencia de anticuerpos
anormales sugiere una esclerosis múltiple y la concentración
de glucosa anormalmente baja indica una infección de las meninges
o, en algunos casos, un cáncer. La sangre en el líquido
cefalorraquídeo es un indicativo de hemorragia cerebral. La presión
del líquido cefalorraquídeo puede verse aumentada por
diversas enfermedades, como tumores cerebrales y meningitis.
Circulación cerebral
Un método para detectar anomalías
en la circulación cerebral es la angiografía.
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Tomografía computadorizada
La tomografía computadorizada (TC) es una
técnica que analiza las radiografías mediante una computadora
que genera una imagen bidimensional de alta resolución que semeja
un corte anatómico del cerebro o de cualquier órgano estudiado.
La persona debe permanecer inmóvil durante el procedimiento,
pero no experimenta ninguna molestia. Con la TC, los médicos
pueden detectar muchos tipos de anomalías cerebrales y espinales
con tal precisión que esta técnica ha revolucionado la
práctica de la neurología y ha contribuido a mejorar la
calidad de la asistencia neurológica. Además de utilizarse
en el diagnóstico de enfermedades neurológicas, la TC
también se emplea para controlar la efectividad de los tratamientos.
Resonancia magnética
La resonancia magnética (RM) del cerebro
o de la médula espinal se realiza colocando la cabeza o el cuerpo
del paciente en un espacio muy reducido donde se someten estas estructuras
a un intenso campo magnético. Esta técnica proporciona
imágenes de las estructuras anatómicas de excelente resolución.
La RM no utiliza rayos X y es una exploración prácticamente
sin riesgos.
La RM es mejor que la TC en la detección
de trastornos graves como el ictus, la mayoría de los tumores
cerebrales, anomalías del tronco encefálico y del cerebelo
y también la esclerosis múltiple. Las imágenes
de la RM se pueden hacer incluso más líquidas administrando
al paciente una inyección intravenosa de un medio de contraste
(una sustancia que aparece con nitidez en la RM). Los nuevos modelos
de RM pueden hacer mediciones del funcionamiento cerebral al incorporar
un procesamiento especial por computadora de las imágenes obtenidas
con la RM.
Los principales inconvenientes son su precio elevado
y la lentitud de la obtención de imágenes (de 10 a 45
minutos). La RM está contraindicada en los individuos conectados
a un respirador, en los que son propensos a sufrir claustrofobia y en
los portadores de un marcapasos cardíaco, de clips u otras prótesis
metálicas.
Ecoencefalografía
La ecoencefalografía crea un registro gráfico
producido por los ecos de las ondas sonoras en el cerebro de niños
menores de 2 años. Se trata de un procedimiento sencillo, indoloro
y relativamente barato. Esta técnica, que se aplica en la cabecera
del paciente, es útil para detectar hemorragias o una dilatación
anormal del interior del cerebro (hidrocefalia). Las exploraciones por
TC o RM han sustituido la ecoencefalografía en las pruebas para
niños mayores y adultos.
Tomografía por emisión de positrones
La tomografía por emisión de positrones
(TEP) utiliza emisores de positrones (un tipo especial de isótopos
radiactivos) para obtener imágenes de las estructuras cerebrales
internas e información acerca de su funcionamiento. Se inyecta
una sustancia en la sangre que se desplaza hasta las estructuras cerebrales,
donde permite medir la actividad que desarrolla el cerebro. La técnica
puede, por ejemplo, revelar qué parte del cerebro presenta mayor
actividad cuando alguien está realizando cálculos matemáticos.
La TEP aporta también información acerca de la epilepsia,
los tumores y los ictus. Esta prueba se utiliza principalmente para
la investigación.
Tomografía computadorizada por emisión
de fotón único
La tomografía computadorizada por emisión
de fotón único (TCEFU) se vale de isótopos radiactivos
para obtener información general sobre la circulación
sanguínea y la función metabólica del cerebro.
La sangre conduce los isótopos radiactivos al cerebro, una vez
inhalados o inyectados. Cuando los isótopos radiactivos alcanzan
el cerebro, la intensidad que desarrollan en las distintas regiones
cerebrales refleja la velocidad de la circulación o la densidad
de los receptores de los neurotransmisores, que son los que atraen los
isótopos radiactivos. Sin embargo, esta técnica no es
tan precisa ni específica como la tomografía por emisión
de positrones.
Angiografía cerebral
La angiografía cerebral (arteriografía)
es una técnica utilizada para detectar anomalías vasculares
cerebrales, tales como bolsas en una arteria (aneurismas), inflamación
(arteritis), una configuración anormal (malformación arteriovenosa)
o la obstrucción de un vaso sanguíneo (ictus). Se inyecta
una sustancia radiopaca, visible en las radiografías, en una
de las arterias que irrigan el cerebro. La sustancia de contraste muestra
el patrón del flujo sanguíneo cerebral en las radiografías.
Pueden obtenerse imágenes similares para mostrar los patrones
de flujo sanguíneo de las arterias del cuello y de la base del
cerebro, modificando las obtenidas con la RM, aunque no son de la calidad
de las obtenidas con la angiografía cerebral.
Ecografía Doppler
El examen con ecografía Doppler se utiliza
principalmente para medir el flujo sanguíneo ya sea a través
de las arterias carótidas o las de la base del cerebro, permitiendo
valorar el riesgo de ictus que pueda tener el paciente. La técnica
resalta en diferentes colores en un monitor las distintas velocidades
del flujo sanguíneo. La ecografía Doppler es una técnica
indolora, puede aplicarse en régimen ambulatorio y es relativamente
barata.
Mielografía
Para realizar este examen, el médico
debe hacer una punción lumbar y posteriormente inyectar
el producto de contraste radiológico.
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Mielografía
La mielografía es una técnica mediante
la cual se hace una TC o una radiografía de la médula
espinal tras la inyección de un medio de contraste radiopaco
(que aparecerá en la imagen). La mielografía permitirá
valorar las anormalidades del interior de la columna vertebral, como
una hernia discal o un tumor canceroso. Cuando se utiliza la TC las
imágenes que se obtienen son muy nítidas. Sin embargo,
en general, las mielografías han sido reemplazadas por la RM,
que proporciona mayor detalle, es más sencilla y también
más segura.
Electroencefalografía
La electroencefalografía (EEG) es un procedimiento
simple e indoloro mediante el cual se distribuyen de modo simétrico
20 alambres (electrodos) sobre el cuero cabelludo con el objeto de establecer
el trazado y registro eléctrico de la actividad cerebral. Los
registros gráficos en forma de ondas permiten detectar alteraciones
eléctricas cerebrales asociadas a epilepsia y, a veces, algunas
enfermedades metabólicas del cerebro infrecuentes. En algunos
casos, como la epilepsia difícil de detectar, se realiza
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Electroencefalograma
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una monitorización continua durante 24 horas
porque, de lo contrario, la prueba suministra poca información
específica.
Potenciales evocados
Los potenciales evocados (respuestas evocadas) son
registros de respuestas eléctricas del cerebro a ciertos estímulos.
La vista, el sonido y el tacto estimulan, cada uno de ellos, áreas
específicas del cerebro. Por ejemplo, un destello luminoso estimula
la parte posterior del cerebro que percibe la visión. Normalmente,
la respuesta cerebral al estímulo es demasiado leve para registrarse
en el EEG, pero con una serie de estímulos se pueden promediar
las respuestas mediante una computadora que mostrará que tales
estímulos fueron recibidos por el cerebro. Las respuestas evocadas
son de particular importancia si la persona sometida a la prueba es
muda. Por ejemplo, el médico puede valorar la audición
en un niño comprobando la respuesta cerebral que se produce a
raíz del ruido.
Las respuestas evocadas pueden revelar una afectación
del nervio óptico (el nervio de los ojos) en una persona con
esclerosis múltiple. Y, en un epiléptico, pueden también
revelar una descarga eléctrica anormal desencadenada por una
respiración profunda y rápida, o bien la que se produce
cuando el paciente observa un destello luminoso.
Electromiografía
El registro de la actividad muscular voluntaria,
o la desencadenada por una estimulación, se efectúa
gracias a un electrodo de aguja. Las señales eléctricas
son transformadas en señales sonoras y gráficas.
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Electromiografía
La electromiografía es una técnica
que registra las propiedades eléctricas del músculo mediante
la inserción de una pequeña aguja, con el músculo
en reposo y durante la contracción. La actividad se visualiza
en un osciloscopio y se oye a través de un altavoz. El músculo
normal en reposo no registra ninguna actividad eléctrica pero
cualquier contracción muscular, por leve que sea, producirá
alguna actividad eléctrica que aumentará al incrementarse
la contracción. La actividad eléctrica dará un
registro anormal en las enfermedades musculares, del nervio periférico
y de las neuronas motoras de la médula espinal.
Las pruebas relativas a la conducción nerviosa
pueden medir la velocidad con que los nervios motores transmiten los
impulsos. Para ello se estimula el nervio motor con una pequeña
descarga eléctrica que desencadenará el impulso. Éste
se transmite a lo largo de la vía nerviosa hasta el músculo
y provoca su contracción. El médico puede calcular la
velocidad del impuso midiendo el tiempo transcurrido desde el estímulo
hasta el inicio de la contracción del músculo.
Pueden efectuarse mediciones similares en los nervios
sensitivos. Cuando la debilidad se debe a una enfermedad muscular, la
conducción nerviosa seguirá siendo normal. Si la causa
de la debilidad muscular es consecuencia de una enfermedad neurológica,
habitualmente la velocidad de la conducción nerviosa es lenta.
En las personas afectadas de miastenia grave se
produce una debilidad muscular como consecuencia de un enlace defectuoso
en el punto de la unión neuromuscular. La estimulación
repetida a lo largo de la vía nerviosa hasta el músculo
producirá una resistencia incrementada de los neurotransmisores
en la sinapsis, produciendo una respuesta que disminuirá en intensidad
progresivamente con el tiempo.