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TRASTORNOS DE LA BOCA Y DE LOS DIENTES
CAPITULO 98
Cáncer y otros tumores de la boca
Las formas de cáncer de la cavidad
bucal se manifiestan en un porcentaje muy elevado de personas. Además,
es muy frecuente comparado con otros cánceres y considerando
el tamaño pequeño de la boca con relación al resto
del cuerpo. Junto con el cáncer de pulmón y de piel, el
cáncer de boca resulta más fácil de prevenir que
muchos otros.
Los tumores no cancerosos (benignos) y cancerosos
(malignos) se pueden originar en cualquier tipo de tejido en la boca
y alrededor de la misma, incluyendo huesos, músculos y nervios.
El cáncer que se origina en el revestimiento interno de la boca
o en los tejidos superficiales se llama carcinoma; el cáncer
originado en los tejidos más profundos se llama sarcoma. Sólo
en raras ocasiones, las formas de cáncer de la región
bucal son consecuencia de la propagación de un cáncer
desde otras partes del organismo, siendo los pulmones, las mamas y la
próstata las más comunes.
La exploración física para detectar
el cáncer de la boca debe constituir una parte integral de los
exámenes médicos y odontológicos ya que es fundamental
su detección prematura. En general, las formas cancerosas menores
de 15 mm de diámetro se pueden curar fácilmente. Por desgracia,
la mayoría de las formas de cáncer de boca se diagnostican
solamente cuando el cáncer ya se ha propagado a los ganglios
linfáticos de la mandíbula y del cuello. Debido a la detección
tardía, el 25 por ciento de los casos de cáncer de boca
son mortales.
Factores de riesgo
El riesgo de cáncer de boca es mayor en los
fumadores o en personas que consumen bebidas alcohólicas. Es
probable que la causa del cáncer se deba a la combinación
de alcohol y tabaco, más que a uno de estos factores por separado.
Dos tercios de los casos de cáncer de la boca afectan a los varones,
pero el hábito del tabaco entre las mujeres, cada vez más
extendido durante las últimas décadas, hace que esta diferencia
vaya desapareciendo gradualmente.
El cigarrillo es una de las causas más probables
de cáncer de boca, más que fumar puros o pipa. Una zona
marrón, plana y pecosa (la mancha del fumador) puede aparecer
en los labios sobre el punto donde se sostiene habitualmente la pipa
o el cigarrillo. Solamente una biopsia (extracción de una muestra
de tejido para su examen al microscopio) puede determinar si la mancha
es cancerosa.
Las irritaciones repetidas que puedan causar los
bordes de un diente roto, los empastes o la prótesis dental (como
coronas y puentes) pueden aumentar el riesgo de cáncer de boca.
Las personas que han padecido algún tipo de cáncer oral
están sujetas a un riesgo mayor de contraer otras formas de cáncer.
Síntomas y diagnóstico
El cáncer de boca aparece con más
frecuencia en los lados de la lengua, en el suelo de la boca y en la
parte posterior del paladar (paladar blando). Las formas cancerosas
de la lengua y del suelo de la boca son habitualmente carcinomas de
células escamosas. El sarcoma de Kaposi es un cáncer de
los vasos sanguíneos cercanos a la piel. Es más frecuente
en la boca, habitualmente en el paladar de las personas que padecen
de SIDA.
El cáncer se localiza con frecuencia en el
interior de las mejillas y de los labios de las personas que mascan
y aspiran tabaco. Estas formas de cáncer son a menudo carcinomas
verrugosos de lento crecimiento.
El melanoma, un cáncer que habitualmente
se desarrolla en la piel, aparece con menor frecuencia en la boca. Se
recomienda acudir al médico, o dentista, si alguna zona de la
boca presenta un cambio de color reciente, pardusco u oscurecido, ya
que puede tratarse de un melanoma. Sin embargo, no se debe confundir
un melanoma con las áreas de pigmentación normal de la
boca, como ocurre en algunas familias, y particularmente entre las personas
de piel oscura y algunas poblaciones del Mediterráneo.
Lengua
El cáncer de la lengua es invariablemente
indoloro en su fase inicial y se detecta habitualmente durante un examen
odontológico de rutina.
Es típico que aparezca el cáncer en
los lados de la lengua, aunque casi nunca se desarrolle encima de ésta,
con excepción de alguien afectado, durante años, de sífilis
no tratada. Los carcinomas de células escamosas de la lengua
a menudo aparecen como llagas abiertas y tienden a crecer dentro de
las estructuras subyacentes.
Una zona enrojecida en la boca (eritroplasia) es
una lesión precursora de cáncer. Quienquiera que presente
una zona enrojecida en los bordes de la lengua debe acudir al médico
o dentista.
Suelo de la boca
El cáncer del suelo de la boca es invariablemente
indoloro en su fase inicial y, por lo general, se detecta durante un
examen odontológico de rutina. Al igual que el cáncer
de la lengua, esta forma de cáncer es habitualmente un carcinoma
de células escamosas que tiene un aspecto de llagas abiertas
y tiende a crecer dentro de las estructuras subyacentes.
Quienquiera que presente una zona enrojecida (eritroplasia)
en el suelo de la boca debe acudir al médico o dentista porque
puede indicar la existencia de cáncer.
Paladar blando
El cáncer del paladar blando puede ser un
carcinoma de células escamosas o un cáncer que comienza
en las pequeñas glándulas salivales del paladar blando.
El carcinoma de células escamosas a menudo tiene el aspecto de
una úlcera. Con frecuencia, el cáncer que comienza en
las pequeñas glándulas salivales aparece como una leve
inflamación.
Revestimiento de la boca
Cuando el revestimiento interno de la boca (mucosa
bucal) se irrita durante mucho tiempo, se puede desarrollar una mancha
blanca y plana que no se quita frotando (leucoplasia). El punto irritado
aparece blanco porque se trata de una capa engrosada de una sustancia
llamada queratina que cubre la parte más externa de la piel y
que normalmente es menos abundante en el revestimiento de la boca. A
diferencia de otras áreas blancas que se desarrollan en la boca,
en general por la acumulación de alimentos, bacterias u hongos,
la leucoplasia no se puede limpiar. Casi siempre la leucoplasia es el
resultado de una respuesta de protección normal de la boca contra
otras heridas. Pero en el proceso de formación de esta cubierta
protectora, algunas células pueden transformarse en cancerosas.
En contraste, una zona enrojecida de la boca (eritroplasia)
aparece a consecuencia de un adelgazamiento de la mucosa bucal. La zona
aparece de color rojo porque los capilares subyacentes son más
visibles. La eritroplasia es una lesión que precede al cáncer
de un modo mucho más alarmante que la leucoplasia. La persona
que tenga cualquier área de color rojo en la boca, debe acudir
al médico o dentista.
Una úlcera es una llaga que se forma en el
revestimiento de la boca cuando se deteriora la capa de las células
superiores, dejando ver el tejido subyacente. La úlcera es de
color blanco, debido a las células muertas que están en
el interior de la llaga. Las úlceras de la boca son con frecuencia
el resultado de la irritación o de una herida en los tejidos,
por ejemplo, cuando se muerde accidentalmente o se lesiona la parte
interna de la mejilla. Otras causas son las aftas y las sustancias irritantes,
como la aspirina, en caso de mantenerla contra las encías. Las
úlceras no cancerosas son invariablemente dolorosas. Una úlcera
que no duela y dure más de 10 días puede ser precancerosa
o cancerosa y debe ser examinada por un médico o dentista.
Una persona que masca tabaco o usa rapé puede
desarrollar un reborde blanco con crestas en la parte interna de las
mejillas. Estas tumefacciones pueden transformarse en un carcinoma verrugoso.
Encías
Una tumefacción visible o una zona elevada
en la encía no es causa de alarma. Sin embargo, si tales factores
no son consecuencia de abscesos periodontales o del absceso de un diente,
puede tratarse de un tumor no canceroso causado por irritación.
Los tumores no cancerosos son relativamente frecuentes y, si es necesario,
se pueden extirpar fácilmente con cirugía. Debido a que
el factor irritante permanece, las recidivas de los tumores no cancerosos
se presentan entre el 10 y el 40 por ciento de las personas. Si el factor
irritante es una dentadura postiza mal ajustada, ésta se debe
adaptar o sustituir.
| Cáncer a nivel
del labio inferior |
 |
Labios
Los labios, con más frecuencia el inferior,
pueden experimentar daños por el sol (queilosis actínica),
que se manifiesta con grietas en los labios y alteración de color
(de rojo, blanco, o rojiblancos al mismo tiempo). El médico,
o el dentista, puede realizar una biopsia para determinar si estas manchas
desiguales son cancerosas. En climas soleados es más común
el cáncer de la parte externa de labio. El cáncer del
labio y otras partes de la boca es a menudo duro al tacto y está
adherido al tejido subyacente, mientras que la mayoría de las
tumefacciones no cancerosas en estas zonas se mueven con facilidad.
Las anormalidades del labio superior son menos comunes que las del labio
inferior, pero son más propensas a transformarse en cáncer
y requieren atención médica.
Una persona que masca o aspira tabaco, puede desarrollar
unos rebordes blancos con crestas en la parte interna de los labios,
que pueden transformarse en un carcinoma verrugoso.
| Tumor unilateral de parótida
que provoca una parálisis facial del lado izquierdo |
 |
Glándulas salivales
Los tumores de las glándulas salivales pueden
ser cancerosos o no cancerosos. Pueden darse en cualquiera de los tres
pares de las principales glándulas salivales: la glándula
parótida (en la parte lateral de la cara, frente al oído),
la glándula submandibular (debajo de la parte lateral de la mandíbula)
o la glándula sublingual (en el suelo de la boca frente a la
lengua). También se pueden desarrollar tumores en las glándulas
salivales menores, que están dispersas por todo el revestimiento
de la boca. El crecimiento inicial de los tumores de las glándulas
salivales puede ser doloroso o no. Los tumores cancerosos tienden a
crecer rápidamente y son duros al tacto.
Mandíbula
Varias clases de quistes no cancerosos causan dolor
e hinchazón de la mandíbula. A menudo, están próximos
a una muela del juicio que no puede desarrollarse, por impedírselo
la propia mandíbula, y, aunque no son cancerosos, pueden destruir
áreas considerables de la mandíbula a medida que se propagan.
Ciertos tipos de quistes son más propensos a repetirse. Los odontomas
son tumores duros no cancerosos, de estructura parecida al diente, y
con aspecto de pequeños dientes adicionales y deformes. Dado
que pueden ocupar el lugar de los dientes normales o interferir en su
crecimiento, a menudo tienen que ser extraídos quirúrgicamente.
Con frecuencia el cáncer de mandíbula
produce dolor y un malestar parecido a la sensación de un anestésico
bucal a medida que va perdiendo su efecto. En general, las radiografías
no distinguen el cáncer de mandíbula de los quistes, tumores
óseos no cancerosos ni de las formas cancerosas que se han propagado
desde otras partes del organismo. Sin embargo, las radiografías
habitualmente detectan los bordes irregulares del cáncer de mandíbula
y pueden mostrar si el cáncer ha consumido las raíces
de los dientes más próximos. En general, para confirmar
un diagnóstico de cáncer de mandíbula, se requiere
una biopsia (extracción de una muestra de tejido y su examen
al microscopio).
Prevención y tratamiento
El riesgo de cáncer de labios se reduce protegiéndose
del sol. Evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco puede prevenir
la mayoría de las formas de cáncer de boca. Otra de las
medidas preventivas consiste en arreglar los bordes ásperos de
dientes rotos o restauraciones. Alguna evidencia indica que las vitaminas
antioxidantes, como las vitaminas C y E y los betacarotenos, pueden
servir de protección adicional, pero se necesitan más
estudios al respecto. Si los daños del sol afectan a una extensa
zona de los labios, un raspado que retire toda la superficie externa,
ya sea con medios quirúrgicos o con rayos láser, puede
prevenir la evolución hacia formas de cáncer.
La eficacia del tratamiento de cáncer bucolabial
depende en gran medida de su evolución. Es raro que el cáncer
de boca se propague a otros puntos del organismo; sin embargo, tiende
a invadir la cabeza y el cuello. Si se extirpan la totalidad del cáncer
y tejidos normales circundantes, antes de que el cáncer se haya
propagado hacia los ganglios linfáticos, la posibilidad de curación
es alta. Si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos,
la curación es mucho menos probable. Durante la intervención
quirúrgica se extirpan, además del cáncer, los
ganglios debajo y delante de la mandíbula y los que se hallan
a lo largo del cuello. La cirugía para las formas de cáncer
de boca puede ser desfigurante y psicológicamente traumática.
Una persona con cáncer de boca o garganta
puede recibir radioterapia y cirugía o tan sólo radioterapia.
La radioterapia a menudo destruye las glándulas salivales, dejando
la boca seca, lo que puede acarrear caries y otros problemas dentales.
Dado que los maxilares no sanan bien cuando se exponen a la radiación,
los problemas dentales se tratan antes de administrar la radiación.
Todo diente que pueda ser problemático, se extrae, dejando transcurrir
el tiempo necesario para su curación. Una buena higiene dental
es importante para las personas que reciben radioterapia a causa del
cáncer de boca. Dicha higiene consiste en exámenes periódicos
y un meticuloso cuidado en casa, con aplicaciones diarias de flúor.
Tras una extracción, la terapia hiperbárica de oxígeno
puede contribuir al restablecimiento de la mandíbula.
El beneficio terapéutico de la quimioterapia
es limitado para el cáncer de boca. La piedra angular del tratamiento
son la cirugía y la radioterapia.