SECCION 22 >
PROBLEMAS DE SALUD DE LA MUJER
CAPITULO 236
Síndrome del ovario poliquístico
El síndrome del ovario poliquístico
(síndrome de Stein-Leventhal) es un trastorno en el cual los
ovarios aumentan de tamaño y contienen varias bolsas llenas de
líquido (quistes); así mismo, se elevan los niveles de
hormonas masculinas (andrógenos), hasta el punto de producir
en ciertos casos características masculinas.
En este síndrome, la glándula hipófisis
secreta una gran cantidad de hormona luteinizante que incrementa la
producción de andrógenos y, en consecuencia, la mujer
a veces desarrolla acné y aumento del vello (hirsutismo). Si
no se trata este trastorno, algunos de los andrógenos se convierten
en estrógenos y los valores de estos últimos crónicamente
altos pueden aumentar el riesgo de cáncer del revestimiento interno
del útero (cáncer de endometrio).
Síntomas y diagnóstico
Los síntomas típicamente aparecen
durante la pubertad, haya o no aparecido antes de la menstruación.
Entre estos síntomas destacan la obesidad y el aumento del vello
del cuerpo (hirsutismo), que le confiere a la mujer cierto aspecto varonil,
especialmente el que se desarolla sobre el pecho y la cara. En contraposición
a ello, otras veces puede producirse una hemorragia vaginal irregular
y copiosa sin que aumenten el peso o el vello corporal.
En general el diagnóstico se establece a
partir de los síntomas. Se miden los valores de hormona luteinizante
y de hormonas masculinas en sangre y, además, se realiza una
ecografía para visualizar los ovarios. Existen varios procedimentos
que permiten conocer si las hormonas masculinas son producidas por un
tumor.
Tratamiento
No existe un tratamiento ideal. La elección
del tratamiento depende del tipo y la intensidad de los síntomas,
la edad de la mujer y sus deseos de quedar embarazada.
Una mujer a quien no le ha crecido el vello corporal
puede tomar progestágenos sintéticos (un fármaco
similar a la progesterona) o anticonceptivos orales, a menos que desee
quedar embarazada, haya alcanzado la menopausia o presente otros factores
de riesgo asociados a enfermedades del corazón o de los vasos
sanguíneos. También se administran progestágenos
sintéticos para reducir el riesgo de cáncer de endometrio
debido a los altos valores de estrógenos. En general, se toma
una muestra del revestimiento interno uterino para examinarla al microscopio
antes de comenzar un tratamiento farmacológico para asegurarse
de que no hay cáncer.
Ovario poliquístico
Los ovarios poliquísticos son en general
de mayor tamaño que los normales.
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Cuando aumenta la cantidad de vello corporal, se
usan varios métodos de erradicación, como la electrólisis,
las pinzas, la cera, los líquidos o cremas para eliminar el vello
(depilatorios) o se aclara su color para hacerlo menos visible. Ningún
tratamiento para extraer el exceso de vello es ideal o eficaz por completo.
Otro tratamiento es la administración de anticonceptivos orales,
aunque hay que tomarlos durante varios meses antes de que pueda apreciarse
ningún efecto, que, de todos modos, suele ser leve.
La espironolactona, un fármaco que bloquea
la producción y acción de las hormonas masculinas, puede
dar buenos resultados en la reducción del vello corporal no deseado.
Los efectos secundarios son un aumento en la producción
de orina, disminución de la presión arterial (a veces
hasta llegar al desmayo) al incorporarse o ponerse de pie rápidamente,
dolor en las mamas y hemorragia vaginal irregular. Como no se conocen
sus efectos sobre el feto en desarrollo, cualquier mujer sexualmente
activa que tome este fármaco debería usar métodos
de control de la natalidad eficaces.
Si una mujer con síndrome del ovario poliquístico
desea quedar embarazada, se le puede administrar clomifeno, un fármaco
que estimula la liberación de óvulos por los ovarios.
Si no es efectivo, se pueden probar varias hormonas; entre ellas se
encuentra la hormona foliculoestimulante y la hormona liberadora de
gonadotropinas, que estimula la secreción de la hormona foliculoestimulante.
Si estos fármacos no dan resultado, se puede considerar la posibilidad
de una intervención quirúrgica para extirpar una parte
del ovario (resección en cuña) o una electrocauterización
de los quistes ováricos (destruirlos mediante una corriente eléctrica).
A pesar de que estos tratamientos pueden inducir la ovulación
durante un cierto período de tiempo, en general los procedimientos
quirúrgicos son el último recurso, porque se pueden formar
cicatrices en el tejido capaces de hacer disminuir la capacidad de la
mujer para quedar embarazada.